La renta fija y los bonos son dos conceptos que escuchas constantemente en el mundo de la inversión pero que muchos principiantes no entienden bien. Sin embargo son una parte importante de cualquier cartera diversificada. En esta guía te explico qué es la renta fija, cómo funcionan los bonos y cómo puedes invertir en ellos desde España siendo principiante.
¿Qué es la renta fija?
La renta fija es una categoría de activos financieros que ofrecen al inversor pagos periódicos predeterminados a lo largo del tiempo. A diferencia de la renta variable donde la rentabilidad depende de los beneficios de una empresa, en la renta fija el emisor se compromete a devolverte el dinero prestado más unos intereses fijos en una fecha concreta.
Se llama renta fija precisamente porque los pagos que recibes están fijados de antemano, a diferencia de los dividendos de las acciones que pueden variar o desaparecer.
¿Qué son los bonos?
Los bonos son el instrumento más común de renta fija. Cuando un gobierno o una empresa necesita financiación puede emitir bonos — básicamente le pide dinero prestado a los inversores a cambio de pagarles unos intereses periódicos llamados cupones y devolverles el capital al vencimiento.
Por ejemplo si compras un bono del Estado español a 10 años con un cupón del 3% anual recibirás el 3% de tu inversión cada año durante 10 años y al final recuperarás el capital inicial.
Tipos de renta fija
Existen varios tipos de renta fija que debes conocer como inversor principiante.
Deuda pública: emitida por gobiernos. En España tenemos las Letras del Tesoro (corto plazo), los Bonos del Estado (medio plazo) y las Obligaciones del Estado (largo plazo). Se consideran las inversiones más seguras ya que están respaldadas por el Estado.
Deuda corporativa: emitida por empresas privadas. Ofrecen mayor rentabilidad que la deuda pública pero también mayor riesgo ya que dependen de la solvencia de la empresa emisora.
Bonos de alto rendimiento o high yield: emitidos por empresas con menor calificación crediticia. Ofrecen rentabilidades muy altas pero con riesgo elevado de impago.
Bonos ligados a la inflación: su rentabilidad está vinculada a la inflación, lo que los hace especialmente interesantes en períodos de inflación alta.
¿Por qué incluir renta fija en tu cartera?
La renta fija tiene un papel importante en una cartera diversificada. Su principal función es reducir la volatilidad general. Históricamente cuando la bolsa cae la renta fija tiende a subir o mantenerse estable actuando como amortiguador.
Cuanto más conservador sea tu perfil de inversor mayor peso debería tener la renta fija en tu cartera. Un inversor joven con horizonte largo puede tener poca renta fija mientras que alguien cercano a la jubilación debería tener más.
Cómo invertir en renta fija siendo principiante
Para un principiante la forma más sencilla de invertir en renta fija es a través de ETFs o fondos de renta fija. No necesitas comprar bonos individuales ya que los ETFs te dan diversificación inmediata en cientos de bonos diferentes.
ETFs de renta fija: disponibles en Trade Republic y MyInvestor. Los más populares son los que replican índices de bonos gubernamentales europeos o globales. Tienen comisiones muy bajas y son completamente líquidos.
Letras del Tesoro: puedes comprar Letras del Tesoro español directamente en el Banco de España o a través de tu banco. Son la inversión más segura disponible en España y actualmente ofrecen rentabilidades interesantes.
Fondos de renta fija: disponibles en MyInvestor y otras plataformas. Tienen la ventaja fiscal del traspaso sin tributar al igual que los fondos de renta variable.
Renta fija y tipos de interés
Existe una relación inversa muy importante entre los tipos de interés y el precio de los bonos que debes entender. Cuando los tipos de interés suben el precio de los bonos existentes baja. Cuando los tipos bajan el precio de los bonos sube.
Esto explica por qué en 2022 cuando los bancos centrales subieron los tipos de interés de forma agresiva los fondos de renta fija tuvieron pérdidas importantes. Es un riesgo que debes tener en cuenta.
¿Cuánta renta fija debería tener en mi cartera?
Una regla clásica muy sencilla es restar tu edad de 100 para obtener el porcentaje de renta variable. Si tienes 30 años: 100 – 30 = 70% renta variable y 30% renta fija. Si tienes 50 años: 100 – 50 = 50% renta variable y 50% renta fija.
Sin embargo esta regla es solo orientativa. Un inversor joven con alta tolerancia al riesgo puede perfectamente tener un 90-100% en renta variable y muy poca renta fija. Lo importante es elegir una distribución con la que puedas dormir tranquilo cuando el mercado caiga.
Conclusión
La renta fija y los bonos son herramientas útiles para diversificar tu cartera y reducir la volatilidad. Para un principiante la forma más sencilla de acceder a la renta fija es a través de ETFs de bonos en Trade Republic o fondos de renta fija en MyInvestor. Si eres joven y tienes horizonte largo no necesitas mucha renta fija pero vale la pena entenderla para el futuro.
Aviso: Este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento financiero profesional.