Invertir en bonos del Estado español es una de las opciones más seguras disponibles para cualquier ahorrador en España. En tiempos de incertidumbre o para perfiles más conservadores los bonos del Estado ofrecen una rentabilidad predecible con muy bajo riesgo. En esta guía te explico qué son los bonos del Estado español, cómo funcionan y cómo puedes invertir en ellos.
¿Qué son los bonos del Estado español?
Los bonos del Estado español son instrumentos de deuda emitidos por el Gobierno español para financiarse. Cuando compras un bono del Estado le estás prestando dinero al Gobierno a cambio de recibir unos intereses periódicos llamados cupones y recuperar el capital al vencimiento.
Son considerados una de las inversiones más seguras disponibles en España ya que están respaldados por el Estado español. El riesgo de impago es muy bajo aunque no inexistente como demostró la crisis de deuda soberana de 2012.
Tipos de deuda pública española
Existen tres tipos principales de deuda pública española según el plazo de vencimiento.
Las Letras del Tesoro son valores a corto plazo con vencimientos de 3, 6, 9 o 12 meses. No pagan cupones periódicos sino que se emiten con descuento — compras por debajo de su valor nominal y al vencimiento recibes el valor nominal completo. Son la opción más popular para inversores conservadores que buscan rentabilidad a corto plazo.
Los Bonos del Estado tienen vencimientos de 2 o 3 años y pagan cupones anuales. Ofrecen mayor rentabilidad que las Letras del Tesoro a cambio de un plazo algo mayor.
Las Obligaciones del Estado tienen vencimientos de 5, 10, 15, 20 o 30 años y pagan cupones anuales. Son instrumentos a largo plazo con mayor sensibilidad a los tipos de interés.
¿Cómo comprar bonos del Estado español?
Existen varias formas de comprar bonos del Estado español.
A través del Banco de España puedes comprar Letras del Tesoro, Bonos y Obligaciones directamente en las subastas periódicas que realiza el Tesoro Público. El proceso es gratuito sin comisiones aunque requiere abrir una cuenta directa en el Banco de España. Puedes hacerlo online en la web del Tesoro Público en tesoro.es.
A través de tu banco o bróker también puedes comprar deuda pública española en el mercado secundario. Es más cómodo pero suele conllevar comisiones de custodia y compraventa.
A través de ETFs o fondos de renta fija es la opción más sencilla para un principiante. Un ETF de bonos del Estado europeos te da diversificación inmediata en deuda de varios países europeos con una sola compra.
¿Cuánto rentabilizan los bonos del Estado español actualmente?
La rentabilidad de los bonos del Estado varía según las condiciones del mercado y los tipos de interés del Banco Central Europeo. En los últimos años tras las subidas de tipos de 2022-2023 las Letras del Tesoro han ofrecido rentabilidades de entre el 3% y el 3,5% anual — niveles no vistos desde hace más de una década.
Para conocer la rentabilidad actual de las Letras del Tesoro puedes consultar la web del Tesoro Público en tesoro.es donde se publican los resultados de cada subasta.
¿Son mejor los bonos del Estado o una cuenta remunerada?
Esta es una pregunta muy frecuente actualmente. Las cuentas remuneradas de plataformas como Trade Republic ofrecen rentabilidades similares a las Letras del Tesoro con mayor liquidez — puedes retirar el dinero en cualquier momento sin penalización.
Las Letras del Tesoro tienen la ventaja de que los intereses no están sujetos a retención en origen — tributan directamente en la declaración de la renta lo que puede ser una ventaja fiscal en algunos casos.
Conclusión
Los bonos del Estado español son una opción excelente para inversores conservadores que buscan rentabilidad segura a corto o medio plazo. Para un principiante la forma más sencilla es comprar Letras del Tesoro directamente en tesoro.es sin comisiones o a través de un ETF de renta fija en Trade Republic. Recuerda que los bonos son un complemento conservador en tu cartera — para el crecimiento a largo plazo los fondos indexados siguen siendo la mejor opción.
Aviso: Este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento financiero profesional.