Invertir para la jubilación es uno de los objetivos financieros más importantes que puedes tener. Sin embargo es también uno de los más postergados especialmente entre los jóvenes. En esta guía te explico por qué debes empezar a invertir para la jubilación cuanto antes y cómo hacerlo de forma inteligente desde España.
¿Por qué invertir para la jubilación siendo joven?
El sistema público de pensiones en España está bajo una presión creciente. La pirámide poblacional está envejeciendo, hay cada vez menos trabajadores por cada jubilado y las proyecciones indican que las pensiones públicas futuras serán significativamente menores en términos reales que las actuales.
Esto no significa que el sistema vaya a desaparecer pero sí que complementar la pensión pública con ahorro e inversión privada se está convirtiendo en una necesidad cada vez más evidente para las nuevas generaciones.
Además cuanto antes empieces a invertir para la jubilación más tiempo tiene tu dinero para crecer gracias al interés compuesto. Empezar a los 25 años en lugar de a los 35 puede significar tener el doble o el triple de dinero al jubilarte con la misma aportación mensual.
¿Cuánto necesito para jubilarme?
Esta es una pregunta personal que depende de tu estilo de vida y tus expectativas. Una regla orientativa muy usada es la regla del 4%: si quieres vivir de tus inversiones necesitas acumular 25 veces tus gastos anuales.
Por ejemplo si quieres tener 2.000 euros al mes para la jubilación necesitas 24.000 euros anuales multiplicado por 25 es decir 600.000 euros acumulados. Parece mucho pero con tiempo e interés compuesto es perfectamente alcanzable.
Estrategias para invertir para la jubilación
Existen varias estrategias y productos para invertir para la jubilación en España. Aquí te explico las principales opciones.
Fondos indexados globales: son la opción más recomendada para la mayoría de personas. Un fondo del MSCI World o S&P 500 en MyInvestor con aportaciones mensuales automáticas es probablemente la mejor estrategia para construir patrimonio a largo plazo con vistas a la jubilación. Sin límites de aportación, con liquidez total y comisiones muy bajas.
Plan de pensiones individual: tiene la ventaja fiscal de desgravar las aportaciones en el IRPF hasta 1.500 euros anuales. Sin embargo tiene el inconveniente de la iliquidez total hasta la jubilación y de tributar como rendimiento del trabajo al rescatar. Para la mayoría de personas los fondos indexados son una alternativa mejor.
PIAS (Plan Individual de Ahorro Sistemático): producto de seguro de ahorro con ventajas fiscales si se mantiene más de 5 años y se rescata en forma de renta vitalicia. Interesante para perfiles más conservadores.
Combinación de productos: muchos asesores financieros recomiendan combinar fondos indexados como base principal con un pequeño plan de pensiones para aprovechar la deducción fiscal si estás en un tramo alto del IRPF.
La regla del 15%
Una regla muy usada para invertir para la jubilación es destinar el 15% de tus ingresos brutos al ahorro para la jubilación. Si ganas 2.000 euros netos al mes esto significa unos 300 euros mensuales destinados a inversiones para la jubilación.
Si empiezas pronto esta cantidad puede ser suficiente para construir un patrimonio importante gracias al interés compuesto. Si empiezas tarde necesitarás ahorrar un porcentaje mayor para alcanzar el mismo objetivo.
Cuándo empezar a invertir para la jubilación
La respuesta es siempre la misma: cuanto antes mejor. El interés compuesto necesita tiempo para funcionar y cada año que pasa sin invertir es dinero que dejas sobre la mesa.
Si tienes 25 años y empiezas a invertir 200 euros al mes en un fondo indexado con una rentabilidad del 8% anual a los 65 años tendrías más de 700.000 euros. Si empiezas a los 35 años tendrías unos 290.000 euros con la misma aportación. La diferencia es enorme.
Cómo ajustar la cartera según te acercas a la jubilación
Cuando eres joven puedes asumir más riesgo y tener casi toda tu cartera en renta variable. A medida que te acercas a la jubilación debes ir reduciendo el riesgo progresivamente aumentando el peso de la renta fija y los activos más estables.
Una estrategia sencilla es reducir el porcentaje de renta variable en un 1% cada año a partir de los 50. Así a los 65 años tendrías aproximadamente un 65% en renta variable y un 35% en renta fija — una distribución equilibrada para la jubilación.
Conclusión
Invertir para la jubilación no es opcional si quieres mantener tu nivel de vida cuando dejes de trabajar. Empieza cuanto antes aunque sea con pequeñas cantidades, elige fondos indexados globales como base de tu estrategia y sé constante. El tiempo y el interés compuesto harán el trabajo más duro por ti.
Aviso: Este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento financiero profesional.